En julio de 2026, Judy compartió con sus amigas el relato de una profunda experiencia que vivió. Ella misma la nombra como “un verdadero viaje chamánico”:
Este texto es, ante todo, un testimonio íntimo y una invitación a contemplar. Una invitación a recordar que pertenecemos a una trama mucho más grande que nosotros mismos y a preguntarnos, junto a Judy, qué significa volver a escuchar el Sueño de la Tierra. “Somos memoria, y somos posibilidad.”
“Y, para compartir este viaje chamánico con ustedes –porque ustedes todas estaban allí, ¿no es cierto?”
